Marginalidad y Novela Corta (España 1907每1938)

 

Carmen de Urioste

Arizona State University

 


    El fen車meno de la emergencia de la novela corta[1] en los primeros treinta años del siglo XX en España puede ser estudiado desde una 車ptica de industria cultural, es decir, considerando la obra literaria como una mercanc赤a m芍s des­tinada a un p迆blico lector dentro de una sociedad de con­sumo. Modernamente se ha denominado a este tipo de texto, dentro de la industria cultural del libro (o de la edi­ci車n, para ser m芍s precisos en este caso), como literatura de gran difusi車n a fin de evitar enojosas categorizaciones (Bouch谷, Magnien, y Sala邦n). En este trabajo analizo los puntos fundamentales del 谷xito de lectura obtenido por las novelas cortas en un per赤odo que abarca aproximadamente las tres primeras d谷cadas del siglo XX y que se corta abruptamente con la Guerra Civil española.[2] Propongo, asimismo, una interpretaci車n de la marginalidad literaria y de la exclusi車n del canon literario tradicional, tanto de las novelas cortas publicadas en aquellos años como de los au­tores que las escribieron, a partir del car芍cter de literatura de gran difusi車n de la novela corta〞en contraste con la alta cultura de los escritores de la denominada generaci車n del 98〞y de la incuestionable inseparabilidad del 谷xito de dicho g谷nero con las especiales circunstancias socio­econ車micas de la España de principios de siglo que pro­mocionan el desarrollo de la tem芍tica er車tica.

    Aunque en Ideolog赤a y texto de El cuento semanal se señale que La novela de ahora, la Biblioteca patria, la Colecci車n diamante y la Biblioteca contempor芍nea ya exist赤an antes de la aparici車n del El cuento semanal (49), en este trabajo se ha tomado la publicaci車n de la primera novela corta en esta colecci車n en 1907〞Desencanto de Jacinto Octavio Pic車n〞para apuntar la aparici車n y de­sarrollo de la literatura de gran difusi車n que corre entre dicha fecha y 1938, año en que se publica el 迆ltimo n迆mero de La novela ideal. En palabras de Mart赤nez Arnaldos se trata de un per赤odo literario que puede consi­derarse enmarcado dentro de un ※proceso socio-pol赤tico post-noventayochista, republicano y prerrevolucionario§ (247). La decadencia de la novela corta se produce al ini­ciarse la d谷cada de los 30 con la popularizaci車n de otros medios de difusi車n masiva y de entretenimiento del gran p迆blico como el cine, la radio, los deportes y el desarrollo espectacular de la prensa ilustrada. Sin embargo, a pesar de su prolongada existencia, de la importancia literaria de los colaboradores que publicaron en ellas y de la gran aceptaci車n por parte del p迆blico, el g谷nero novela corta permanece fuera del canon tradicional literario, ya que es considerado un g谷nero inferior, menor o marginal, en cualquier caso literatura popular.

    La existencia de una literatura de gran difusi車n en las primeras tres d谷cadas del siglo es incuestionable, pero el olvido y la marginalidad a que esta literatura ha estado con­finada contrasta con la atenci車n casi exclusiva, durante d谷­cadas, de la cr赤tica hacia la generaci車n del 98. Como ya señalaba Juan Goytisolo en 1967 en Furg車n de cola, la est谷ril adoraci車n de los cr赤ticos hacia las figuras del Modernismo y de la Generaci車n del 98 y la recurrente con­sideraci車n de los maestros ha dejado colapsado el estudio de otras tendencias literarias posteriores (123每31).

    Seg迆n indica Luis Fern芍ndez Cifuentes, en el per赤odo literario comprendido entre 1914每1923 se produjo una cri­sis en la novela española debido al desv赤o de la cr赤tica, a la escasez de lectores en las bibliotecas, a la subida del precio del papel, etc., pero este cr赤tico establece una fundamental distinci車n entre novelas populares, a las cuales no llega la crisis, y novelas intelectuales que son verdaderamente las que la sufren, ya que estas novelas no estaban destinadas a la inmediata lectura y raramente eran incluidas en colec­ciones populares (125每28):

 

Naturalmente, se conoc赤a y se apreciaba la producci車n de los del 98 y de la generaci車n de los intelectuales, pero entre los lectores comunes y entre los mismos novelistas populares su lectura era postergada y su­plantada por los best-sellers de una forma que parec赤a inevitable. (Fern芍ndez 129)

 

    Por lo tanto, los autores m芍s le赤dos y conocidos en aquellos años son los que escriben novelas cortas, los best-sellers, o escritores que publican cuentos en revistas y peri車dicos como, por ejemplo, Los lunes del Imparcial, La voz, Informaciones, La correspondencia de España, o La esfera. Entre estos escritores se encuentran Eduardo Zamacois, Pedro Mata, Albero Ins迆a, Alvaro Retana, Joaqu赤n Belda, Hoyos y Vinent, Concha Espina, o Jos谷 Franc谷s para nombrar solamente unos cuantos.

    Sin embargo, para analizar el fen車meno de la novela corta de acuerdo a su caracter赤stica de literatura de gran di­fusi車n es necesario ir m芍s all芍 de estas clasificaciones cr赤ticas superficiales, haci谷ndose indispensable realizar una exacta delimitaci車n de lo que se entiende por cultura popu­lar. En su art赤culo ※Paraliterature,§ Chuck Tatum expone las dos vertientes existentes en el estudio de la cultura popular: por un lado, estar赤a la impuesta desde fuera y desde arriba sobre un pueblo subordinado por la fuerza de la dominaci車n (cultura de masas) y, por otro, estar赤a la realizada desde dentro y desde abajo por el mismo pueblo subordinado (cultura popular propiamente denominada). Para ejemplificar la primera de estas concepciones de cul­tura de masas, Tatum retoma los escritos de Theodor Adorno en ※Culture Industry Reconsidered,§ seg迆n el cual la cultura de masas est芍 en estrecha relaci車n con una indus­tria cultural en la cual el consumidor es observado como un objeto m芍s que como un sujeto. Dentro de esta concep­ci車n de la cultura, las obras tienen el valor de ser mer­canc赤as que pueden ser impuestas a las masas (Tatum 688每89).

    Esta misma trayectoria cr赤tica de cultura de masas es la aceptada por Bouch谷, Magnien y Sala邦n, los cuales al estudiar la colecci車n El cuento semanal recalcan su valor popular en el sentido de a favor del p迆blico ※[p]arce que nous avons d谷cid谷 de prendre ce terme dans le sens de &ce qui a la faveur du public*, et non dans celui de &ce qui 谷mane du peuple*§ (261). Estos mismos cr赤ticos, al no querer entrar en la clasificaci車n de este tipo de producci車n cultural teniendo que rotularla con los prefijos infra-, para- o sub-, incorporan el t谷rmino〞utilizado por m赤 a lo largo de este trabajo〞※&litt谷rature de grande diffusion*§ (262) para referirse a un producto cultural en el cual la masiva divulgaci車n de las obras, su bajo precio, el formato, los colaboradores, los ilustradores, la composici車n del dis­curso, los temas fijos y los personajes reconocibles cons­tituyen algunas de las coordenadas de su definici車n.

    Los fundamentos por los cuales se considera la produc­ci車n de novelas cortas como una fabricaci車n de mercanc赤as dentro de la cultura de masas han sido formulados por la cr赤tica en distintas ocasiones, pero nunca con anterioridad poni谷ndolos en perspectiva con la marginalidad sufrida por las colecciones de novela corta. La consideraci車n del p迆blico lector como un objeto que consume lo que se le pone a su alcance se hace evidente en la cita de don Benito P谷rez Gald車s recogida por Federico Carlos Sainz de Robles en la introducci車n a La novela corta española. En el par­lamento de don Benito se hace referencia al car芍cter mar­cadamente popular de este tipo de novelas debido a la gran aceptaci車n que ten赤an entre los lectores:

 

〞Poco, muy poco, le赤an los españoles de mi tiempo. Una edici車n de dos mil ejemplares tardaba en venderse ¡qu谷 s谷 yo el tiempo! Y el precio de los libros mejores era irrisorio: dos, tres pesetas. . . . Ahora, estos j車venes (se refer赤a a los novelistas de El Cuento Semanal) hacen tiradas de cuatro y cinco mil ejem­plares y las agotan en menos de un año. Han logrado el milagro de que el pueblo se apasione por las nove­las. De rechazo nos han beneficiado a los escritores de mi tiempo, que ya tambi谷n vendemos bastante m芍s . . . ¡Yo les estoy muy agradecido, muy agradecido! (39)

 

    El inter谷s del pueblo por la lectura posee distintas inter­pretaciones. Por un lado, en Eduardo Zamacois y La no­vela corta Granjel establece trece razones para el 谷xito de la novela corta por parte de una gran masa de lectores:

 

     I.      precios 赤nfimos;

    II.      dignidad tipogr芍fica;

   III.      formato de bolsillo;

   IV.      portada en color;

    V.      amenidad de las ilustraciones;

   VI.      decadencia de la novela folletinesca o novela por entregas del siglo XIX;

VII.      aumento de la poblaci車n en los centros ur­banos;

VIII.      llegada de la mujer a la vida social;

  IX.      satisfacci車n de los ideales culturales de los nuevos lectores y lectoras urbanos;

    X.      tem芍tica adecuada con una mezcla de realismo, literatura galante, sicalipsis, que responde en todo momento a la erotizaci車n manifestada en la sociedad de las d谷cadas del 20 y del 30;

  XI.      escasez de preocupaciones pol赤ticas en la so­ciedad;

XII.      necesidad de revistas gr芍ficas e informativas;

XIII.     escasez de pasatiempos y diversiones para el p迆blico. (49每50)

 

    Por el contrario, en ※Relato breve y literatura militante: en torno a &La novela ideal*§ (1986) Carlos Serrano no admite la afirmaci車n de Granjel de que el p迆blico de la novela corta proceda del p迆blico consumidor de la desa­parecida novela folletinesca por entregas, sino que para 谷l el fen車meno responde al nacimiento de un nuevo p迆blico al que le gusta encontrar la conclusi車n del relato dentro de un mismo impulso de lectura ya que disfruta de menos tiempo que el lector o, como apunta Serrano, que la lec­tora del siglo XIX (233). Por otra parte, Luis Urrutia representa un t谷rmino medio entre las posturas de Granjel y Serrano al afirmar que parte del nuevo p迆blico podr赤a proceder del desaparecido p迆blico de novelas por entregas pero, asimismo, otros nuevos constituyentes entrar赤an a formar parte del denominado nuevo p迆blico. Dichos cons­tituyentes debidos a diferentes motivos son

 

     I.      disminuci車n del analfabetismo, sobre todo en la mujer;

    II.      entrada de la mujer en la vida social;

   III.      nacimiento de nueva ideas filos車ficas, pol赤ti­cas y sociales;

   IV.      inter谷s por los autores nacionales, ya que la novela por entregas se nutr赤a de traducciones de obras extranjeras;

    V.      posibilidad de obtener a precios baratos obras de grandes autores con una asegurada variedad y calidad;

   VI.      posibilidad de la suscripci車n que asegura la llegada del ejemplar a provincias.

 

    Para Urrutia, estas circunstancias que conducen a la aparici車n de un nuevo p迆blico

 

exigent m那me une litt谷rature dite populaire, adapt谷e 角 un niveau culturel moyen ou m谷diocre, de gens las du feuilleton classique (ou de la novela por entregas exsangue), de gens qui souhaitent trouver autre chose que le conte et le feuilleton du journal, souvent traduits de l*谷tranger. (※Una colecci車n nueva§ 159)

 

    Este mismo entusiasmo del pueblo por la lectura es recogido por Jos谷 Carlos Mainer en distintos estudios cr赤ticos. Al hablar del per赤odo literario que corre entre 1900 y 1910 en España y bas芍ndose en fuentes histo­riogr芍ficas, Mainer señala la existencia de ciertos datos que denotan la naciente formaci車n de un nuevo p迆blico. Los datos elaborados por Mainer en ※1900每1910: Nueva lite­ratura nuevos p迆blicos§ para llegar a esta afirmaci車n son los siguientes:

 

     I.      importancia de lo urbano en su doble consi­deraci車n de tema y mercado;

    II.      frustraci車n hist車rica de la clase media y su plasmaci車n en anticaciquismo, anticlericalis­mo y antimilitarismo;

   III.      incorporaci車n al mundo de los lectores de dos sectores de la sociedad: la clase media y el pro­letariado. (113每14)

 

    Con la convergencia de todos estos factores, el de­sarrollo de la novela corta como plasmaci車n de unas nuevas necesidades socio-culturales se hace posible. Otras razones aducidas por Mainer que habr赤a que añadir a las an­teriores ser赤an: el inicio de una nueva est谷tica joven en oposici車n al noventayochismo, la nueva misi車n del escritor como proletario de la pluma, la alianza entre lector y autor, el desarrollo de las editoriales y el auge de la prensa diaria (112).

    Mainer desarrolla esta misma idea en su art赤culo ※&El cuento semanal* (1907每1912): Texto y contexto§ en el cual trata concretamente de las colecciones de novelas cor­tas de este per赤odo afirmando que en el contexto de la 谷poca convergen

 

los vectores din芍micos que componen el hecho lite­rario-demanda previsible de un p迆blico, niveles est谷ti­cos e ideol車gicos de una autor赤a, conversi車n de un edi­tor en causa eficiente del encuentro〞y que adem芍s, sobreven赤a en un momento particularmente id車neo para conciliar entre s赤 esa gama de potencialidades: la crisis de un cierto mercado literario . . . y la decidida comparecencia de otro mercado nuevo. . . . (208)

 

    Al hablar de mercado en crisis se refiere a la desaparici車n del naturalismo y al hablar de un nuevo mercado explica su composici車n: una nueva tem芍tica (erotismo, exotismo . . .) unida a un nuevo veh赤culo literario: la novela corta, heredera y desgajada de los grandes semanarios en circu­laci車n en aquellos años, Vida galante y Blanco y negro (208每10).

    A continuaci車n señala Mainer que este nuevo mercado ser赤a impensable sin la aparici車n de un nuevo p迆blico que estaba compuesto por

 

caballeros de clase media desahogada, las mujeres sin prejuicios y, en fin, aquellas personas cuyo nivel de vida se corresponde con una moral m芍s tolerante y no excesivos h芍bitos previos de lectura. (212)

 

    Las conclusiones inferidas, teniendo en cuenta las opi­niones cr赤ticas recogidas hasta este momento, indican que estamos ante una ※literatura industrial de consumo§ (Urrutia, ※Una colecci車n nueva§ 277), la cual estableci車 una relaci車n rec赤proca con la emergencia de un nuevo p迆blico urbano sin mayores preocupaciones pol赤ticas, compuesto de lectores y lectoras que proced赤an en parte del disgregado p迆blico lector de folletines por entregas, pero con unas caracter赤sticas diferenciales:

 

     I.      compuesto de clase media y proletariado;

    II.      con un mayor grado de alfabetizaci車n;

   III.      con un mayor poder adquisitivo;

   IV.      inclinado a la lectura de autores españoles tanto noveles como consagrados;

    V.      interesado en la nueva pr芍ctica novel赤stica de concretizaci車n de las tramas;

   VI.      explorador de nuevas tem芍ticas que van desde lo er車tico a lo ex車tico pasando por lo tr芍gico.

 

    En consecuencia, la primera de las razones observadas para la exclusi車n de las novelas cortas del canon literario radica en considerar solamente el car芍cter de mercanc赤a den­tro de la cultura de masas que tuvieron dichas novelas cor­tas sin observar que el 谷xito y difusi車n de estas publica­ciones conlleva, asimismo, una renovaci車n del contenido, del estilo, de los gustos, de la manera de entender la lite­ratura, del oficio de escritor, etc. Es decir, en los primeros 38 años del siglo XX se produce en España a trav谷s de la novela corta entendida como literatura de gran difusi車n una renovaci車n del concepto mismo de literatura, el cual se ajusta a las demandas modernas de los cambios sociales que se estaban produciendo en aquel momento.

    En segundo lugar, la marginalidad de los escritores de novelas cortas tiene su origen dentro de la conformaci車n cr赤tica en que el fen車meno novela corta del presente siglo ha sido analizado. Las novelas cortas publicadas entre los años 1907 y 1938 se pueden contar por miles, n迆mero que ha llevado a los cr赤ticos a abordar su estudio desde dos posibles perspectivas. Primeramente, considerando el fen車meno como una totalidad de estudio compuesto por las distintas colecciones. En esta l赤nea cr赤tica se encuen­tran los pioneros estudios de Federico Carlos Sainz de Robles,[3] el cual agrupa bajo el t谷rmino ※promoci車n de &El cuento semanal*§ a una serie de escritores que publicaron sus novelas cortas en las distintas colecciones dentro de unas determinadas fechas que van desde 1907 a 1925. En esta misma l赤nea cr赤tica se encuentra Luis Granjel que en sus dos art赤culos publicados en Cuadernos hispanoameri­canos, integrados posteriormente en su libro Eduardo Zamacois y La novela corta, afronta el estudio de la novela corta de una manera global en el t赤tulo, ※La novela corta en España (1907每1936),§ aunque a continuaci車n en los distintos apartados vaya analizando colecci車n por colec­ci車n.

    Ante la masiva producci車n de novelas cortas, la segunda postura te車rica adoptada ha sido realizar una cr赤tica por colecciones. Para ilustrar esta idea de conjunto basta analizar alguno de los t赤tulos de la bibliograf赤a: ※&El cuento semanal* (1907每1912): Texto y contexto§ de Mainer; ※La promoci車n de El cuento semanal. Signo, valor y trascendencia de una 谷poca de la novela española (1901每1920)§ de Sainz de Robles; ※Relato breve y lite­ratura militante: en torno a &La novela ideal*§ de Serrano; ※Una colecci車n nueva: &Los Contempor芍neos* una revista de 1909 a 1912§ de Urrutia; el trabajo de Bouch谷, Magnien y Sala邦n, ※Les collections populaires de contes et nou­velles au d谷but du XXe si豕cle: 谷critures, mytes et menta­lit谷s. M谷thode d*approche et d*analyse: &El cuento se­manal*: 1907每1912§ o el libro del Grupo de Investigaci車n de la Universidad de Par赤s VII, Ideolog赤a y texto en ※El cuento semanal§ 1907每1912, donde se afirma que

 

[l]a colecci車n de ※El cuento semanal,§ que durante cinco años, 1907每1912, public車 regularmente unas 300 novelas cortas, de m芍s de cien autores españoles contempor芍neos, forma un conjunto hist車ricamente coherente, digno de inter谷s. (19)

 

    Estas dos posturas cr赤ticas dejan a un lado colecciones importantes como El cuento galante, La novela quincenal, La novela nocturna, La novela de la noche, etc.[4] centr芍n­dose en la significaci車n de unas pocas como, por ejemplo: El cuento semanal, Los contempor芍neos, La novela corta, La novela semanal, La novela de hoy, La novela mundial, etc., creando la canonizaci車n no-tradicional〞es decir, fuera del denominado canon tradicional〞de unas pocas colec­ciones y el total desconocimiento de otras y, obviamente, dejando a los escritores y a los textos individuales en una total marginalizaci車n del canon literario tradicional, puesto que ambas corrientes cr赤ticas confrontan el fen車meno de la industria cultural, sin entrar en la consideraci車n de los au­tores individuales.

    El segundo rasgo en la investigaci車n de la marginalidad de las novelas cortas de principio de siglo se manifiesta al confrontar dos temas habituales en este tipo de publi­caci車n: la sexualidad femenina y el erotismo. La 谷poca do­rada de la novela er車tica se encuentra comprendida entre los años 1897 y 1925, m芍s concretamente entre 1910 y 1925, alcanzando su punto mas 芍lgido en 1921 (Bouch谷 166).

    Rafael Cansinos-Ass谷ns presenta en 1917 una definici車n de la novela er車tica, adem芍s de darnos una g谷nesis de esta corriente y una n車mina de sus seguidores. Afirma Cansinos: ※Lo que hoy se llama er車tico entre nosotros fu谷 lo galante en otros tiempos§ (169). Para este cr赤tico, al diluirse en 1900 la novela galante, cuyo m芍ximo represen­tante fue Eduardo Zamacois, y ante el agotamiento de la novela pornogr芍fica-social, el espacio literario estaba preparado para el auge de la novela er車tica, cuyo verdadero guru fue Felipe Trigo. La novela er車tica cultivada por estos escritores tiene como finalidad concreta

 

[e]l anhelo de la mujer, adornada con toda la belleza antigua y todas las gracias modernas, el grave y vivo deseo de una comuni車n absoluta con la mujer m芍s bella y m芍s espiritual cada d赤a, m芍s seductora por los atributos de que la orna nuestra civilizaci車n ac­tual. . . . (Cansinos 186)

 

    Con anterioridad a la publicaci車n del libro de Cansinos en 1917 esta tendencia de la novela hacia el erotismo no hab赤a pasado inadvertida para otro cr赤tico, Azor赤n, el cual en un art赤culo de 1910 titulado ※Dos generaciones§ denun­cia la tendencia de la nueva generaci車n hacia nuevas for­mas de representaci車n de la sexualidad, aunque 谷l no supo calibrar ni el alcance ni las razones 迆ltimas de la tem芍tica er車tica, qued芍ndose en la mera superficie de constatar y de denigrar el fen車meno:

 

la nueva generaci車n . . . est芍 completa y desenfre­nadamente entregada al m芍s bajo y violento erotismo; no transcurre una semana sin que aparezca en las libre­r赤as una nueva novela pornogr芍fica; se ponen a estos libros los t赤tulos m芍s provocadores y llamativos; se los anuncia con grandes carteles por las esquinas; se describen en ellos las m芍s torpes aberraciones hu­manas. (Granjel, Eduardo Zamacois 35)

 

    Por supuesto, la opini車n de Azor赤n me parece exagerada, en cuanto a su referencia a la tem芍tica pornogr芍fica. Sin embargo, me ha parecido importante tenerla en cuenta para demostrar la miop赤a de cuantos en aquella 谷poca no ve赤an en la tem芍tica er車tica m芍s que la significaci車n sexual, sin distinguir la transcendencia que este tema ten赤a dentro de un contexto social en la b迆squeda de un nuevo espacio para la mujer (Bouch谷 166) y, dentro de un contexto lite­rario, en la formulaci車n de la modernidad.

    Adem芍s del calificativo de er車tico, otro t谷rmino usado en la 谷poca para rotular este tipo de novelas fue el adjetivo sical赤ptico ※sin車nimo de picante, verde er車tico y/o pornogr芍fico§ (Fern芍ndez 75), y en algunas ocasiones tambi谷n sin車nimo de popular

 

[e]n los escritos de los intelectuales el t谷rmino arras­tr車 siempre connotaciones de ※despreciable§ o, cuanto menos, ※vulgar,§ como calificaban tambi谷n a todo lo que alcanzaba una desmedida popularidad. (Fern芍ndez 76)

    Por lo tanto, como se deduce de la cita de Fern芍ndez Cifuentes en la mentalidad de la 谷poca lo er車tico era con­siderado un tema popular muy apto para formar parte de las novela de grandes tiradas, pero ajeno a la novel赤stica de los intelectuales. La utilizaci車n como sin車nimo de sical赤p­tico y popular resulta fundamental en la consideraci車n de la marginalidad de las novelas cortas de esta 谷poca, que se juzgaron como literatura de gran difusi車n y, por lo tanto, carentes de trascendencia.

    En su libro El lugar de novela er車tica (1986) Fernando Garc赤a Lara interpreta de manera adecuada el fen車meno de la literatura er車tica a principios de siglo al constatar que este g谷nero literario sit迆a a la mujer dentro de unas nuevas coordenadas sociales al considerar a 谷sta como centro y no como marginalidad, postura corriente en la novela tradi­cional, en la novela de los escritores intelectuales,

 

[u]n erotismo que erige a la mujer como protagonista, en el que la mujer ocupa el espacio p迆blico, no s車lo en tanto a mercado editorial, sino en la estructura in­terna del relato. Y esto es lo verdaderamente impor­tante y novedoso: jam芍s antes hab赤a aparecido la mu­jer dotada de esa capacidad de saltar desde su papel representativo de la vida privada . . . al protagonismo p迆blico del relato, e inclusive de la sociedad. (28)

 

    Aunque los temas er車ticos tratados de una manera rea­lista, modernista o posteriormente con un regusto decaden­tista derivan del naturalismo franc谷s, en el cual la tem芍tica sexual acompañada de miserias urbanas resultaba habitual (Urrutia, ※Una colecci車n nueva§ 139), pensar que los temas sexuales dentro de la literatura de gran difusi車n so­lamente respond赤an a la herencia de corrientes anteriores es pasar por alto que dicha tem芍tica er車tica ten赤a sus ra赤ces en profundos cambios socioecon車micos que se estaban pro­duciendo dentro de la cambiante sociedad pequeñoburguesa española. En la sociedad de finales del XIX se originaron importantes cambios que van a permitir que en las siguientes d谷cadas se incorporen a la ideolog赤a dominante nuevas ideas provenientes del positivismo, ajustadas a la nuevas necesidades sociales. Una de las ideas que m芍s pre­ocupa dentro de esta sociedad en emergencia es la necesidad de formular una nueva moral sexual que determine cu芍l es el papel de la mujer, una vez que 谷sta ha llegado a los cen­tros de producci車n.

    La presencia de la mujer en los centros laborales y edu­cativos supone una fuerte amenaza para los hombres y alrededor de ella se establece una serie de pol谷micas sobre la esencia de lo femenino, la sexualidad femenina en sus vertientes heterosexual u homosexual, el car芍cter de lo er車tico, la evaluaci車n diferencial entre lo er車tico y lo pornogr芍fico, los derechos civiles de la mujer, el nuevo planteamiento de la familia ante el riesgo de su disoluci車n a trav谷s del divorcio, los problemas 谷tico-morales y reli­giosos que todo esto suscita, etc.

    Por ejemplo, un tema profundamente vinculado al del trabajo femenino y que entra a formar parte de la literatura de gran difusi車n se encuentra en la problem芍tica de la pros­tituci車n, ya que en la ejecuci車n de la prostituci車n la mu­jer realiza un trabajo extradom谷stico y adquiere una impor­tancia p迆blica que obliga a concretarse a los m芍s variados especialistas sociales: ec車nomos, m谷dicos, feministas, re­ligiosos o abogados. Juan Lazarte en Prostituci車n y so­ciedad (1935) afirma que la mujer va a la prostituci車n a trabajar

 

porque no encuentra ocupaci車n en otra parte. La pros­tituci車n es la bolsa de trabajo de las que no tienen un oficio y de las que la desocupaci車n y el hambre ame­naza hacerles la vida desesperada. (33)

 

La causa normalmente aducida para la explicaci車n de la prostituci車n es la falta de educaci車n de la mujer y, por lo tanto, la imposibilidad de encontrar un trabajo dignamente remunerado que la redima de la miseria. Sin embargo, para los pensadores liberales del siglo XIX y XX la prostitu­ci車n ten赤a otras dos significaciones: por un lado, era una instituci車n social paralela al matrimonio burgu谷s, basado en la circunstancia de la doble moral sexual y, por otra parte, respond赤a a la importancia concedida a la conser­vaci車n de la virginidad hasta la llegada del matrimonio dentro de la misma sociedad burguesa.

    Por lo tanto, con el tratamiento de estos temas en la li­teratura de gran difusi車n se conciencia al p迆blico lector de la necesidad de cambiar, o al menos de meditar, las cos­tumbres tanto sexuales como educativas pequeñoburgue­sas con respecto a la mujer y de dar cabida a nuevas formas de pensamiento con respecto a la incorporaci車n de 谷sta a la esfera p迆blica.

    En resumen, las razones propuestas para la explicaci車n de la marginalidad de la literatura de gran difusi車n de prin­cipio de siglo responden a distintos motivos. En primer lugar, se encuentran las motivaciones literarias: la produc­ci車n literaria de novela corta comprendida entre las fechas 1898每1927 fue subestimada al ser comparada con la pro­ducci車n de las generaciones nombradas con ambas fechas; asimismo, la marginalidad se ve acentuada por el estudio de las colecciones de novelas cortas en conjunto bajo el r車­tulo de literatura popular, independientemente de los signi­ficativos cambios literarios que las obras y autores indi­viduales introduc赤an; por 迆ltimo, la identificaci車n entre continente (novela corta) y contenido (novela er車tica), el car芍cter popular de ambos elementos conduce a una doble marginalidad de la novela corta. En segundo lugar, apare­cen las consideraciones sociohist車ricas: contribuye a la marginalizaci車n la discontinuidad de la historia literaria española a partir de 1939 como resultado de la Guerra Civil y posterior derechizaci車n de la cr赤tica que visualiz車 las novelas cortas como divulgadoras de avanzadas tenden­cias sexuales; la disminuci車n del n迆mero de lectoras a par­tir de la Dictadura del General Francisco Franco en la di­fusi車n social de la creencia que la lectura, en general, era contraria a la religi車n. Por 迆ltimo, se pueden argumentar razones pol赤tico-culturales, por un lado, el aumento de la preocupaci車n pol赤tica del pa赤s; por otro, la generalizaci車n de otros medios de cultura de masas.

 

Obras citadas

Bouch谷, Michel. ※Un des aspects du roman &erotique* espagnol dans le premier tiers du XXe si豕cle: &Jarrapellejos* (1914) de Felipe Trigo.§ L*infra-litt谷ra­ture en Espagne aux XIXe et XXe si豕cles. Du roman feuilleton au romancero de la guerre d*Espagne. Universit谷 de Paris-Vincennes. Grenoble: UP de Grenoble, 1977. 165每217.

Bouch谷, Michel, Brigitte Magnien, y Carmen Sala邦n. ※Les collections populaires de contes et nouvelles au d谷but du XXe si豕cle: 谷critures, mytes et mentalit谷s. M谷thode d*approche et d*analyse: &El cuento semanal*: 1907每1912.§ Les productions populaires en Espagne, 1850每1920: Colloque. Paris: Editions du Centre National de la Recherche Scientifique, 1986. 259每76.

Cansinos-Ass谷ns, Rafael. La nueva literatura (1898每1900每1916). Vol. 2. Madrid: V. H. de Sanz Calleja, 1917.

Fern芍ndez Cifuentes, Luis. Teor赤a y mercado de la novela en España: del 98 a la Rep迆blica. Madrid: Gredos, 1982.

Ferreras, Juan Ignacio. La novela en el siglo XX (hasta 1939). Madrid: Taurus, 1988.

Garc赤a Lara, Fernando. El lugar de novela er車tica. Granada: Excma. Diputaci車n de Granada, 1986.

Goytisolo, Juan. El furg車n de cola. Barcelona: Seix Barral, 1976.

Granjel, Luis S. Eduardo Zamacois y ※La novela corta.§ Salamanca, Ediciones de la Universidad de Salamanca, 1980.

___. ※La novela corta en España (1907每1936). Cuadernos hispanoamericanos 222 (1968): 477每508.

___. ※La novela corta en España (1907每1936) II.§ Cuadernos hispanoamericanos 223 (1968): 14每50.

Grupo de Investigaci車n de la Universidad de Par赤s VIII〞Vincennes. Ideolog赤a y texto en ※El cuento semanal§ 1907每1912. Madrid: Ediciones de la Torre, 1986.

Lazarte, Juan. Sociedad y prostituci車n. Rosario, Argen-tina: Librer赤a Ruiz, 1935.

Mainer, Jos谷 Carlos. ※&El cuento semanal* (1907每1912): Texto y contexto.§ Formas breves del relato (Coloquio Casa de Vel芍zquez-Departamento de Literatura Española de la Universidad de Zaragoza, Febrero de 1985). Ed. Yves-Ren谷 Fonquerne y Aurora Egido. Zaragoza:
Publicaciones de la Universidad de Zaragoza, 1986. 207每20.

___. ※1900每1910: Nueva literatura, nuevos p迆blicos.§ Eutop赤as. Teor赤as/Historia/Discurso 3.1 (1987): 103每33.

Mart赤nez Arnaldos, Manuel. ※El g谷nero novela corta en las Revistas Literarias. (Notas para una sociolog赤a de la novela corta). (1907每1936).§ Estudios literarios dedica­dos al profesor Mariano Baquero Goyanes. Murcia: [s.e.], 1974. 233每50.

Pic車n, Jacinto Octavio. Desencanto. Madrid: El cuento semanal 1, 1907.

Sainz de Robles, Federico Carlos. La novela española en el siglo XX. Madrid: Pegaso, 1957.

___. La promoci車n de ※El cuento semanal§ 1907每1925. Madrid: Espasa-Calpe, 1975.

___. ※La promoci車n de &El cuento semanal*. Signo, valor y trascendencia de una 谷poca de la novela española (1901每1920).§ La novela corta española. Promoci車n de ※El cuento semanal§ (1901每1920). Madrid: Aguilar, 1959. 9每40.

___. Raros y olvidados (La promoci車n de ※El cuento se­manal§). Madrid: Prensa española, 1971.

Serrano, Carlos. ※Relato breve y literatura militante: en torno a &La novela ideal*.§ Formas breves del relato (Coloquio Casa de Vel芍zquez-Departamento de Literatura Española de la Universidad de Zaragoza, Febrero de 1985). Ed. Yves-Ren谷 Fonquerne y Aurora Egido. Zaragoza: Publicaciones de la Universidad de Zaragoza, 1986. 221每41.

Tatum, Chuck. ※Paraliterature.§ Handbook of Latin American Literature. 2nd ed. Ed. David William Foster. New York: Garland, 1992. 687每728.

Urrutia, Luis. ※Una colecci車n nueva: &Los comtempor芍­neos* una revista de 1909 a 1912.§ Les productions populaires en Espagne, 1850每1920: Colloque. Paris: Editions du Centre National de la Recherche Scientifique, 1986. 277每307.

___. ※Les collections populaires de romans et nouvelles (1907每1936).§ L*infra-litt谷rature en Espagne aux XIXe et XXe si豕cles. Du roman feuilleton au romancero de la guerre d*Espagne. Universit谷 de Paris-Vincennes. Grenoble: UP de Grenoble, 1977. 137每63.



[1]La novela corta es un g谷nero de larga tradici車n en las letras españolas, especialmente en el siglo XVII se encuentran nu­merosos cultivadores del mismo: Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Mar赤a de Zayas y Sotomayor, Gonzalo de C谷spedes y Meneses, Alonso J. de Salas Barbadillo, Alonso de Castillo Sol車rzano, Alonso Alcal芍 y Herrera y Antonio de Eslava entre otros.

[2]Despu谷s de la Guerra Civil aparece aisladamente alguna pu­caci車n que hace perdurar la existencia de la literatura de gran difusi車n, pero el n迆mero de estas publicaciones es tan escaso comparado con el enorme desarrollo alcanzado en las d谷cadas anteriores que su menci車n 迆nicamente sirve para corraborar la interrupci車n producida por la contienda. Entre las colecciones aparecidas despu谷s de la Guerra Civil se puede nombrar La novela del s芍bado, cuyo n迆mero uno se publica en Sevilla el 28 de enero de 1939.

[3]A la hora de investigar cualquiera de las colecciones de nove­las cortas o cualquiera de los escritores de las mismas, son de obligada consulta los libros de Federico Carlos Sainz de Robles: La novela española en el siglo XX (1957); Raros y olvidados (La promoci車n de ※El cuento semanal§ (1971); La promoci車n de ※El cuento semanal§ 1907每1925 (1975) que lleva como subt赤tulo: Un interesante e imprescindible cap赤­tulo de la historia de la novela española; as赤 como el estudio preliminar que realiz車 para la antolog赤a de novelas cortas de la colecci車n Aguilar de La novela corta española. Promoci車n de ※El cuento semanal§ (1901每1920) (1959).

[4]Para una n車mina completa de las colecciones consultar el li­bro de Sainz de Robles, La promoci車n de ※El cuento semanal§ 1907每1925, el de Ferreras, La novela en el siglo XX (hasta 1939) o el art赤culo de Luis Urrutia ※Les collections populaires de romans et nouvelles (1907每1936).§